Clinica Dra. Silvia Navarro: articulos_farmasalud
LA RELACIÓN CON EL ADOLESCENTE La adolescencia es aquel período evolutivo que empieza en la pubertad y finaliza cuando la persona llega a la madurez. Comprende, aproximadamente, desde los 12 años hasta los 18 años . A partir de ese momento pasa a ser un adulto joven. La conducta del adolescente fluctúa entre el conformismo y la rebelión , la espontaneidad y la reserva , la independencia y la dependencia , todo en un corto espacio de tiempo. La imagen de Independencia en este momento se transmite, va ligada a una dependencia poco real. El adolescente experimenta un vacío emocional, una situación de espera. Para ello, se desvincula de los lazos afectivos de la familia a fin de pertenecer a un grupo de amigos/ compañeros, que le hará sentirse más seguro, estable e independiente. En estos casos la comunicación se basa principalmente, en la transmisión de los problemas personales como una descarga emocional . La adolescencia es la etapa en la que se experimenta la búsqueda de la propia imagen o identidad . El adolescente encamina todos sus esfuerzos a superar un sentimiento de difusión de la identidad , entendida como una duda respecto a “quien es”. Cuando el joven irrumpe en la adolescencia, pretende lograr su independencia, sin acatar las órdenes de las figuras hasta ahora, autoritarias e intenta exponer su criterio , opinión o pensamientos propios . De todo ello, se deduce que esta etapa esta marcada por acciones llevadas a cabo, más por las emociones, que sin duda, influyen enormemente en “el largo camino hacia la madurez” , que por el pensamiento lógico. La vida familiar con el adolescente acontece a menudo, entre discusiones , desacuerdos y discrepancias . Esto es debido a que el adolescente intenta cambiar a su gusto normas familiares, hábitos personales, control de televisión, uso del teléfono e incluso la relación con los hermanos. El paso de la adolescencia a la edad adulta viene marcado, además de por unos cambios en la estructura psicológica, por unos cambios situacionales. El tipo de vida junto con las responsabilidades, retrasa o adelanta la edad de entrada a la siguiente etapa. Este fin llega de manera tan inesperada como empezó. Un día el quiere cooperar, deja de criticar, conversa con los padres y cambia en otros aspectos positivos. Todo es cuestión del tiempo en que ellos logren esa independencia , que tanto ansían y que por fin sienten alcanzada. En definitiva, el adolescente no quiere que se le hable; lo que intenta y valora es que, simplemente, se le escuche. Escuchar con eficacia es todo un arte que solo algunas personas saben llevar a la práctica. En su carrera hacia la madurez el adolescente desea opinar y, opinando en el ambiente familiar practica y entrena. Opinar le ayuda a sentirse adulto y valido. Articulo realizado por Dra. Silvia Navarro Ferragud. Col nª 2361 Miembro de la SEAS
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